David Jiménez

"El lugar más feliz del mundo"

David Jiménez junto al profesor Santiago Tejedor
David Jiménez nos cuenta cómo sus primeras vivencias en una redacción comienzan con un “no se puede hacer”, “esta frontera no se puede cruzar”, frases que escuchaba continuamente y que hoy en día aun oye. Pero él nos recuerda que hay que ignorar a quien te dice que no lo puedes hacer y hacer tú tu propio camino, “darse una y otra vez contra un muro porque al final se puede pasar”. Ahí fue donde empezó su viaje, dejó de cubrir noticias en España para ir a cubrir huracanes, revoluciones y guerras en diferentes países.
Reconoce que algunos de sus errores fueron viajar de forma ignorante, sin pararse a encontrar la esencia de los lugares. Fue entonces cuando empezó a regresar a los lugares para saber más sobre ellos. Fukushima o Svay Pak fueron un ejempo.
Portada del libro de Svay Pak
En Fukushima, cuando explotó la bomba, nos cuenta, que su primer impulso fue coger el primer taxi e irse de allí. Pero finalmente se quedó pensando que si huía no estaba cumpliendo con su trabajo, en vez de pensar que estaba poniendo en riesgo su vida. En Svay Pak, la primera vez que fue se encontró con una aldea donde todas las casas eran burdeles que ofrecían hasta a niñas de 7 años como prostitutas. David escribió sobre ello, y a partir de ahí más periodistas lo fueron haciendo. Cuando 15 años más tarde volvió las calles seguían igual, pero ya no había  prostíbulos, ahora eran gimnasios, escuelas, fábricas… “no hay que matar a las cucarachas, sino prender la luz para que se asusten” y “para ser buen periodista hay que ser buena persona” son un par de frases de Kapuscinski que recordó, porque si no, no podremos mostrar a nuestros lectores lo que está pasando.
Nos cuenta que con su libro el lugar más feliz del mundo pretende regresar a los lugares para acabar de contar las historias. “el lugar más feliz del mundo es un lugar al que no se pude llegar en avión, barco…es un lugar que solo se puede llegar si se ha viajado al interior de uno mismo”, “viajad, conoced y seguid vuestro propio camino”. Finalmente estos fueron los consejos que nos dio David Jiménez, después de haber viajado durante 20 años.
Cuando empezó el turno de preguntas, la pregunta que cautivo a los asistente fue: ¿Cómo lleva tu familia que viajes tanto? A esto, él respondió “ahí tienes a mi mujer, ella te lo explicará mejor que nadie”. Y así fue como Carmen explicó que ya sabía a lo que se exponía. Ella ya está acostumbrada y no lo ve algo fuera de lo normal. Se han casado y han tenido tres hijos, ninguno de ellos nacido en España. “Una relación puede ser mucho más fuerte cuando pasas unos días sin verte y llegas a casa con muchísimas ganas de encontrarte con tu familia, que no cuando entras en la monotonía y acabas pagando las broncas de tus jefes en casa” dijo David concluyendo la pregunta.


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